Golpe 28 mayo, 2006
Escrito por emejota en : Asuntos propios , 8 comentarios , trackbackEsta madrugada he acusado el golpe.
Obsérvese el matiz: no he acusado un golpe, he acusado el golpe. Lo primero introduce el matiz de lo imprevisto, de lo inesperado; lo segundo dice lo contrario. Pues yo esta madrugada he acusado el golpe. Y es que también en la mente funcionan las leyes de la fÃsica y la gravedad. Es como el efecto de una pelota al caer: cuando te das un batacazo contra el suelo, lo primero te duele, mucho, pero luego hay un efecto rebote en el que, momentáneamente, te sientes suspendido en el aire, y entonces a lo mejor dejas pasar las horas por el placer de verlas pasar, alguien te habla de la luz de noviembre en una botella e incluso te pones a ver “El quinteto de la muerte” y te rÃes un buen rato. Pero sabes que la pelota volverá a caer, esta vez con menor impulso, de tal forma que se queda quieta en el suelo todo el rato y te sale el moratón.
Los psicólogos dicen que cuando estás deprimido lo ves todo negro y a mà me desconcierta semejante exhibición de agudeza deductiva. Pero yo los desconcierto a ellos cuando les respondo si ese no será el estado real, que no ideal, de las cosas dado el panorama circundante en el que nos movemos, ellos y nosotros, aunque haya una mesa por medio (el que hizo esa mesa también está incluÃdo en el lote).
En fin, no es momento para entrar en eso. Quizá en otra ocasión. Ahora ha venido mi hermano: mi hermano es un héroe. Quizá no viene a cuento afirmar eso en este post pero a mà me apetecÃa decirlo. Antes ha venido mi abuela de 94 años que ha dicho que últimamente no oye nada pero que no se va a poner audÃfono hasta que no sea vieja.