Espera

Pues aquí, esperando. Hoy es tradición comer fuera de casa y la gente se va al campo o a los restaurantes. Yo al campo no voy a comer porque una vez de pequeño miré alrededor y me pareció que al campo le parecia una situación algo incómoda eso de que la gente fuera a comer allí. Por eso hoy voy a comer con mi madre y mi hermano fuera de casa pero no en el campo y como tengo por delante unos 20 minutos de espera se me ha ocurrido pasarme por aquí y cuento algo de lo último.

Ayer fui a comprarme ropa. Yo soy muy despreocupado en eso, pero que mucho; yo con mis vaqueros, mis camisetas y mis camisas en las que predomina siempre el azul, tan ricamente oye. Pero se me ocurrió que igual me tenía que comprar alguna camisa nueva, lo que sea, para lo de Mozart. Nada formal, eso desde luego; yo me veo tocando con camisa desabrochada y descamisada y camiseta debajo. Es como yo entiendo que hay que tocar los allegros. Para los andantes y adagios quizá habría que abrocharse los botones.

El caso es que mi hermano me habló de una tienda de un centro comercial de Zaragoza en la que por cuatro perras encontrabas siempre cosas muy majas y como no teníamos otra cosa que hacer allí que nos fuímos. Antes hicimos parada obligada en la FNAC. Mientras yo buscaba el ansiado dvd de “El río”, de Jean Renoir, último prodigio de la filmoteca FNAC, mi hermano buscaba entre los juegos de la Play. En detalles así se ve lo distintos que somos, o el salto generacional, o las dos cosas.

Luego nos fuímos a lo de la ropa. Como soy indeciso por naturaleza y en cuestión de ropas ya he dicho que soy bastante despreocupado, de repente me encontré perdido ante un repertorio infinito de camisetas, camisas, pantalones y yo qué sé la de cosas más. Una dependienta joven, muy amable ella, me preguntó si me podía ayudar y yo le dije que no tenía muy claro lo que quería, la verdad, así que gracias. Me preguntó si lo que buscaba era para algo concreto y yo le habría dicho que buscaba una camisa para una Sonata en Fa Mayor, pero algo me dijo que no debía decirlo. Fue duro. Sobre todo porque cuando al fin consigues decidirte por algo te recuerdan que existe eso de los probadores y a mí eso me suele producir un bajón de azucar, los probadores, sí, tan reducidos, tan silenciosos, tan tristes, con ese calor y con esos espejos y, lo peor, casi siempre con fluorescentes. El zumbido de los fluorescentes resulta demoledor en la soledad del probador. Afortunadamente, al final salí con un par de cosas que en realidad eran cinco y que, tal y como había dicho mi hermano, costaron cuatro perras. Sólo una de esas prendas es azul, lo cual significa un cambio notable. Lo siguiente fue tomarnos una coca cola (no light, por lo del bajón de azúcar).

En el viaje de vuelta mi hermano me puso a Mecano, todo un detalle por su parte. En realidad lo tiene reservado para cuando viajo con él; sabe que una dosis de Megadeth o similares me da miedo, así que vinimos los dos, él dando golpecitos con el dedo índice sobre el volante y yo sobre mi pierna al ritmo de “No hay marcha en Nueva York”, “Quédate en Madrid” y esas cosas que siempre sientan tan bien.

Me llaman a comer. Luego vuelvo.

9 pensamientos en “Espera

  1. CRiShU

    Yo acabo de llegar a casa después de comer fuera y dar algún paseo…pero aquí creo que típico no es…
    Feliz domingo a todos

  2. Maria

    Hola Mariano
    Ánimo y suerte con tu nuevo proyecto.
    Asistí a tu invitación a la música del curso pasado en Castel Ruiz, y a la Pasión de Bach, pero me quedé con “las ganas” de presenciar la burlesca de quixote,y el concierto con Javier Romé.Espero que lo repitas algún día.
    Sigue escribiendo,que reconforta leerte además de oirte.
    Ah,he comido en la mejana después del ángel, pero se ha quedado muy limpia.
    un saludo

  3. emejota

    Hola Crishu: es que aquí es tradición hacerlo ese domingo porque antes ha tenido lugar un acto popular que se lleva representando durante siglos. Yo hace siglos que no lo veo, concretamente desde 1977, creo, pero estoy seguro de que se sigue haciendo :)

    Feliz semana!

  4. emejota

    Hola María:

    estoy visualizando los rostros de quienes formasteis el grupo de Castel Ruiz pero entre que el curso fue breve y que soy un desastre para los nombres no soy capaz de identificarte. En cualquier caso, bienvenida a “La Idea del Norte” y gracias por tus palabras. Javier y yo hemos hablado en varias ocasiones de repetir algún día lo de Ravel porque nos resultó una experiencia muy agradable. A ver qué pasa, porque estamos los dos un poco para el desguace :)

    En cuanto a lo del campo, daba por sentado lo de dejarlo limpio. Me refería a una simple cuestión estética: a mí es que los tupperware y el aceite para la ensalada junto a las margaritas no me pega mucho… Pero no me hagas mucho caso.

    Un abrazo.

  5. CRiShU

    Emejota…ya ví al niño gritar en la tele: “María alégrate porque tu hijo ha resucitado”, así que sí, se sigue representando jejej.
    saludos…

  6. emejota

    ¡Qué madrugadora, crishu! A mí me daría una pereza horrorosa, qué quieres que te diga…

    Un abrazo

  7. emejota

    Mujer, porque las nueve de la mañana de un domingo… claro que igual es que todavía no te habías acostado y entonces no eres madrugadora sino trasnochadora.

  8. crishu

    jajaja,yo lo ví en el telediario de las 2 y pico de la madrugada, así que sí, más bien trasnochadora.
    Hasta mañana

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