Cifra

Ayer, a la hora de la comida, hizo su entrada en este blog el visitante número 20.000 y no había nadie en ese momento. Me lo dijo por la noche el señor que está detrás de la cortina tomando nota de todo desde que se hizo cargo gustosamente del puesto harto de hacer solitarios. La visita tuvo lugar mientras yo estaba comiendo y cuando me enteré lamenté no haber estado presente para hacer un recibimiento especial. Pregunté si había dejado alguna nota o algo para enviarle unos bombones, o unas flores, o algo y tras consultar en sus libros, el señor de las cuentas me dijo que las únicas palabras que el visitante había dejado eran un poco desconcertantes. Al parecer, había llegado aquí tras preguntarle al oráculo Google: “¿está el Norte realmente hacia arriba?”. Se supone que si Google le remitió a este lugar es porque tenía la certeza de que aquí podríamos responder a la pregunta, pero si he de ser sincero, mi manía por poner atención en los detalles reparó enseguida en el adverbio, que resonó en mis oídos en la tesitura de la duda. ¿Está el Norte realmente hacia arriba?

Así, en una apresurada declaración, sin tener sobre la mesa todos los detalles necesarios para una correcta valoración e interpretación, que tampoco la pregunta es el origen de este post con perdón del visitante que la hizo, que es él (o ella) el (la) protagonista del asunto que nos trae, así, decía, tras esta larga digresión de subordinadas, quizá excesiva, qué le vamos a hacer, se me ocurre responder que depende. ¿No? Por ejemplo, en este blog el Norte no está ni arriba ni abajo, sino dentro. Supongo que es cuestión del lado desde el que mires.

Luego el visitante 20001 entró diciendo “microinfartos cerebrales” pero como faltaban los signos de interrogación y soy hipocondríaco, me hice el sordo. Y más tarde me encontré en el correo una carta anónima en la que alguien que afirmaba frecuentar poco este blog confesaba que una foto que acababa de ver aquí le había hecho saltar las lágrimas. A mí casi me las hace saltar su carta. ¿Qué emociones habrá suscitado este lugar a sus 20.000 visitas? A mí personalmente muchas, desde luego.

Este es un blog pequeño de factura y mimo artesanal que por ese motivo no puede permitirse publicar más de un post al día, salvo excepciones contadas, para asombro de quien conoce mi tendencia a la expansión verbal; que se lo digan, si no, a los Flexos, que me los encuentro por la calle y tiene que salir la señora de una tienda invitándonos a entrar para que por lo menos nos sentemos. Tampoco es un blog que aborde cuestiones que despierten un interés masivo, a no ser que el elogio de la luz de las 6 y 20 de la tarde al comienzo del otoño pueda ser considerado de tal interés (para mí lo es, desde luego), pero tampoco lo pretende, la verdad. Por eso, haber recibido en ocho meses de control estadístico una cantidad de visitas semejante me produce muchas sensaciones que van desde la satisfacción a la perplejidad al tomar conciencia de que la voz íntima y solitaria que se expresa mediante monólogos nocturnos esté siendo sintonizada por el dial de tantos oídos a los que ahora quiero decir, sencillamente, gracias.

4 pensamientos en “Cifra

  1. Anonymous

    Hola: Suelo leer este blog y me agrada. No, no creo q el N esté hacia arriba, de hecho ni arriba ni abajo ni hacia los costados.
    Tengo para mí q “norte – arriba” y “sur – abajo” tiene horribles implicancias q a los q vivimos en el sur nos las han metido en la cabeza a sangre y fuego. Si simplemente supiéramos q cualquier punto cardinal es sólo eso, un punto cardinal, muchos conceptos sobre los países q están “abajo” dejarían de tener el valor semántico q tienen.
    Atentamente, Ani

  2. Anonymous

    A mi me preocupa mucho “Perder el Norte”, asi que deje la lamparita encendida durante mucho tiempo por si acaso me pierdo…
    -un abrazo MJ-

  3. emejota

    Hola Ani, creo que con tus palabras nuestro visitante tiene una información complementaria muy certera. De todas formas, como lectora del blog sabrás que aquí hacemos una alusión metafórica y poética al Norte considerándolo como espacio mental más que geográfico.

    Un abrazo.

  4. emejota

    No te preocupes, intentaré dejar la lamparita encendida en el porche todo lo que pueda… sobre todo porque yo también necesito orientarme de vez en cuando!

    Si alguna vez te pierdes, entra a este blog. Puede que no te encuentres pero por lo menos pasas un rato :)

    Un abrazo

Deja un comentario: