Identidad

Escribo mientras espero que, de un momento a otro, llegue Pablo para que le eche un cable con la Armonía así que igual lo tengo que dejar a medias y luego lo termino.

Me ha dado por pensar esta mañana que quizá este blog esté atravesando una pequeña crisis de identidad, como el gato del post de abajo. A lo mejor me equivoco pero digo yo que si me ha dado por pensarlo por algo será. El caso es que me doy cuenta de que me están pasando muchas cosas y, cosa rara, no estoy reflejando aquí apenas alguna cuando se supone que este blog nació para eso. Pero el caso es que no me sale. Y no es que no quiera, ya me conoces, es que no me sale; me pongo a ello y nada. Sólo me salen cosas tangenciales.

A lo mejor es que estoy viviendo las cosas muy deprisa y yo necesito que se posen un poco para que se dejen atrapar en palabras, no sé, pero se supone que, por ejemplo, ayer debí escribir con toda la satisfacción que sentía en esos momentos (y siento) que conseguí de Julio el “sí” para embarcarnos en el proyecto de un experimento documental que tiene a 5 secuencias pianísticas mozartianas como pretexto para que la cámara capte mi relación táctil con la música: que teniendo una limitación física importante, yo “necesito” el contacto físico con la música de Mozart (quizá por eso he conseguido seguir tocando, por una necesidad interior que me es imprescindible); que yo no extraigo música de la partitura, sino que la partitura para mí es un mapa táctil que me permite desenvolverme por el teclado buscando una respuesta particular sin la cual no es posible elaborar una estructura sonora satisfactoria y coherente. Es a través del tacto donde yo me encuentro con la música. Y eso lo descubrí, paradójicamente, cuando mis manos se dañaron y tuve que poner todos los sentidos en ellas. Por eso escribí en un post lejano que yo descubrí mi lugar ante el piano el día que perdí mis manos. Y es verdad.

Ahora que lo pienso, mira qué contradicción: entro al blog en estos minutos de espera para decir que no me sale decir las cosas que me están pasando y como ejemplo me pongo a contar una. Pero estoy seguro que si hubiera entrado para hablar de ello me habría quedado en blanco mirando la intermitencia del cursor, como me pasó ayer hasta que, cansado, me puse a hacer otra cosa y entonces me vino a la cabeza una canción que hace años que estoy intentando identificar. Y claro, aquí no me puedo poner a cantarla por si alguien me puede echar una mano.

(viene Pablo, luego sigo)

Ya se ha ido Pablo. Por cierto, que he ampliado algo el texto anterior así que ya que estás, reléelo, anda.

Bien, pues que debe ser eso, la prisa; voy un poco acelerado, lo reconozco (ayer le expuse a Julio el proyecto con una pasión bastante acelerada, me temo, espero que no se asustara: Julio, no te me asustes, ¿eh?) y este blog nació para que se expresara mi yo más reflexivo. Creo que me voy a agarrar a esa idea: que no se trata de una crisis de identidad sino de un problema temporal de tempo(valga la redundancia). Sí, eso va a ser. En cualquier caso, observo que, a pesar de todo, sigues ahí. Y tu presencia, que es plural y siempre bienvenida, me suscita muchas preguntas y mucha curiosidad: quién eres, qué buscas, qué encuentras, si sabrías ponerle título a la canción que busco…

11 pensamientos en “Identidad

  1. Rachel

    a ver… tararea…. a ver si me suena. Es que a veces uno se pone a escribir y no viene la manera de hacerlo. Una cosa es la razón por la que surge un blog y luego las cosas que vamos poniendo en él. El ritmo trepidante de vida no ayuda, es demasiado rápido para el parpadeo del cursor y la inmensidad blanca de la pantalla.
    Cuando sea el momento surgiran las cosas que quieres contar.

  2. emejota

    Es que canto muy mal :(

    Pero igual te la pongo al móvil a ver si hay suerte :)

    Oye, ¿y si le paso a Wanda los mandos del blog mientras tanto? No creas que no lo he pensado, aunque me da un poco de miedo lo que pueda encontrarme a la vuelta :D

    Un abrazo

  3. Rachel

    Wanda es un peligro pero puede ser divertido. Yo si quieres la vigilo. O llamo a Virtu a ver si hacen migas….eso sí que seria peligroso.

    La escucho al movil cuando quieras

  4. CRiShU

    oye oye..que los demás también queremos enterarnos!! a ver que va a ser esto!
    emejota grábate cantando la canción y cuélgala en el blog jeje.
    O si no…que pasa que tienes la canción por ahi? porque para ponérsela en el móvil a raquel…
    enga saludos…(ui,parece que me estoy aficionando a dejar mensajitos..no me dejéis jiji)

  5. Jam

    Yo intenté comentar por la tarde pero no me funcionaba. Decía que si dejaras de escribir aquí me daría un patatús. Que el proyecto del documental parece precioso y que sí, que tararees la canción y la pases a mp3 para que podamos escucharla por si alguien la adivina. Un abrazo.

  6. dr. Vicious

    Ya, me despido por hoy, los he leido demasiado y debo descansar, mi familia me espera. Qué cosa tan curiosa: buscando a una quimera en el google, a una Marta quimérica, doy con la música, la literatura y la honestidad. Siempre se termina cayendo en lo mismo.

  7. causal

    Esa aceleración sin duda era fruto de la ilusión. Y sin ilusión, no hay proyecto, así que prefiero que estés acelerado, aunque sin pasarse, claro.
    salud

  8. emejota

    No hay mucho de qué enterarse, Crishu: Wanda es un personaje que desde hace un par de años se cuela sin avisar en las conversaciones entre Raquel y yo. Es una señora mayor de carácter, de mucho carácter, pero en el fondo le tenemos aprecio aunque también le tememos porque nunca sabes por dónde te va a salir. Es adicta al bingo y siempre va acompañada de una señora que lleva un sombrero rojo (la señora de sombrero rojo nunca habla). Pero, vamos, que si quieres, cualquier día de estos te la presentamos. Pero piénsalo dos veces antes… :)

    Tu costumbre de dejar de mensajes no es una mala costumbre, no te preocupes por eso.

    Un abrazo

  9. emejota

    Jose: el patatús te daría si me oyeras tararear, créeme.

    Me comprometo a hacerte llegar una copìa del documental si conseguimos llevarlo a buen término. Gracias por tus palabras afectuosas, de verdad.

    Un abrazo

  10. emejota

    Hola dr. vicious y bienvenido a “La Idea del Norte”. Sí, es lo que tiene el ciberespacio: uno entra buscando una cosa y sale habiendo encontrado otras que a veces le sond e utilidad y otras no. He leído tus otros comentarios, que también te agradezco mucho.

    Sí, honestidad, es un concepto muy importante para mí: ser honesto conmigo mismo y con los demás. Pero a veces te llevas disgustos con el exterior precisamente por ser honesto: es algo así como un efecto secundario. El mundo es muy raro.

    Un abrazo

  11. emejota

    Lo era, causal. Y de la coca-cola light, supongo: súmale a la cafeína el síndrome de abstinencia del azúcar. Me tengo que pasar al Aquarius (recuérdamelo)

    Un abrazo

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