Llamada

Me dice Mari que nada más bajar a por el periódico me han llamado por teléfono. Un tal Joaquín. ¿O era Alfredo? Hace unos años me sorprendía que Mari dudara entre nombres tan dispares pero ahora ya me he acostumbrado. Hubo un tiempo en que lo de Mari me preocupó un poco, más que nada por mi hipocondria que se proyecta en temores alarmantes sobre la salud de los demás y alguna vez, en la cocina, la sometí a alguna prueba de memoria con sutil disimulo, algo del tipo cuál es el quinto dígito de mi número de teléfono móvil y cosas así que interrumpían su canturreo mientras pasaba la balleta por la encimera y me miraba raro. Pero como digo ya me he acostumbrado.

Lo curioso es que siempre duda entre dos nombres, el primero lo dice con seguridad, el segundo entre interrogaciones, pero lo mejor es que casi siempre, como ha ocurrido esta mañana, yo no conozco ningún Joaquín ni ningún Alfredo. En estos casos en los que llama una voz masculina le suelo preguntar si la voz era joven o de mayor, porque si es joven lo más probable es que sea alguien que llama para que le de unas clases; si es mayor, seguro que no es para eso, porque para esas cosas siempre llaman las madres. Hoy le he hecho esa pregunta a Mari mientras dejaba el pan sobre la mesa y me quitaba el abrigo y me ha respondido textualmente que el que ha llamado tenía voz de banco. ¿Qué es exactamente tener voz de banco? No lo sé, ha dicho Mari encogiéndose de hombros, es sólo que me ha parecido que tenía voz de banco, y se ha ido por el pasillo canturreando agarrada a la escoba. Me he quedado perplejo. Para colmo, los bancos me dan mucho miedo, tanto como los viajantes de la editorial Planeta, el vecino del segundo o las monjas en general. El que sea volverá a llamar, ha dicho Mari desde el fondo del pasillo. Así que estoy esperando con impaciencia para resolver el misterio. Si el que ha llamado eres tú, ya estoy en casa, ¿vale?

2 pensamientos en “Llamada

  1. emejota

    Qué va. Empiezo a pensar que se confundieron de número! Si quieres me llamas luego y te haces pasar por alguno de los dos y así me quedo más tranquilo. Eso sí, te advierto que puede que te conteste Wanda pero si le dices la contraseña (mi-sol-siii) me pasará el teléfono.

    (qué lío)

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