Elaboración

Este post va para largo, trata sobre música y coge al toro por los cuernos (lo digo para avisar) pero es que hace tiempo que descubrí que el blog puede servir también como archivo/refugio de apuntes y material de clase que, dada mi desorganización, se traspapelan con demasiada facilidad obligándome a rehacerlos con una frecuencia desesperante. Si al mismo tiempo lo aquí expuesto puede servir de ayuda al lector, mejor que mejor. Así que vamos allá.

Fue práctica común durante el Renacimiento y el Barroco el procedimiento de elaborar variaciones melódicas sobre un acompañamiento inmutable repetido una y otra vez: lo cambiante frente a lo estático, combinación estéticamente fascinante. Estos acompañamientos eran modelos tradicionales de bajo construídos con notas de valores largos. A cada repetición, la parte melódica de las voces superiores cambiaba su fisonomía, razón por la cual a este tipo de estructura musical se le denominó “variaciones” (en España adquirió el nombre de “diferencias”, que viene a decir lo mismo. Cuando alguien nos dice si queremos oir “3 diferencias sobre ‘Guárdame las vacas’ no quiere decir que nos vaya a caer encima el adiestramiento y posterior encargo de cuidarle los bichejos al vecino porque se va de fin de semana, sino que se trata de 3 variaciones melódicas sobre un modelo de bajo extraído de una ancestral canción popular cuyo título es ese precisamente)

La mayor parte de los modelos de bajo que los compositores utilizaron se basaban en esta sencilla estructura:

La razón es tan simple como práctica: el descenso por grados desde la nota fundamental (cifrada en números romanos como “I”) nos conduce a encontrarnos con un grado (“V”) que, en el sistema tonal emergente por aquel entonces, exige una pronta resolución en dicha nota fundamental (ver la flecha que representa la atracción del V hacia I), de tal forma que un modelo así facilita y justifica la repetición, la vuelta a empezar desde el principio, que es el impulso que necesita este procedimiento compositivo para que las voces superiores puedan lucir su repertorio de sorpresas e improvisaciones sin descanso. Es lo que sucede en la famosa “Chacona” para violín solo de Bach, como puede fácilmente comprobarse con los ojos y con el oído. La aparición del nombre de Bach aquí no es casual. Él inmortalizó una de las muchas caracterizaciones de este modelo de bajo en el tema que da lugar a las Variaciones Goldberg:

Si lo examinamos veremos que ha tenido lugar una ampliación del tema original, que ahora ocupa el doble de compases. Esto es muy interesante por varias razones: el añadido de los 4 últimos compases viene a ser como la rúbrica de una firma, aquello que da algo por concluído; su función armónica es la de un completo proceso cadencial que conduce a la frase melódica a su conclusión. Al hacerlo, se consigue frenar la urgencia antes explicada de volver a empezar desde el principio en un círculo sin fín aportando cierta moderación. Pero lo mejor es que, de pronto, surge inesperadamente el armazón de una estructura que será una de las señas de identidad del periodo artístico inmediatamente posterior, el Clasicismo, y uno de los principales hallazgos de la música occidental: la frase.

Y es que, frente a la larga serpiente melódica del barroco, el ordenado pensamiento clásico define la frase musical como una estructura breve de 8 compases, divida en dos partes simétricas de 4 a la manera de un antecedente y un consecuente, de una pregunta y una respuesta. En el cuarto compás se produce una mínima suspensión del movimiento que nos mantiene momentáneamente en vilo creando cierta tensión que los cuatro compases finales se encargan de resolver, creando una estructura perfectamente equilibrada:

Echemos un vistazo ahora a la invención musical que Bach ha ideado para asentarse sobre este modelo de bajo. Son los primeros compases del Aria de las “Variaciones Goldberg”. En amarillo están marcadas las notas fundamentales:

Lo que nos interesa resaltar aquí es que ya en el propio tema, es decir, antes de empezar las variaciones, Bach ya establece relaciones entre el bajo y el material melódico que de él resulta, tal es la riqueza del pensamiento bachiano. Para empezar a estudiar esta cuestión fijémonos, en primer lugar, en la forma tan peculiar con la que Bach “rellena” la textura que separa el bajo de la voz superior, la voz cantante:

Un compositor contemporáneo a Bach, alguien a las puertas del estilo clásico, a buen seguro lo escribiría de otra forma:

Mientras aquí se hacen pasar las cuentas del collar por un mismo cordel, Bach se aferra a su pensamiento lineal manteniendo abiertas varias líneas simultáneamente. Pero atención, al hacerlo, no sólo está siendo fiel a sus principios polifónicos sino que se vale de ellos como recurso ingenioso para un fin concreto: poner en conexión las voces extremas: la del bajo, que no olvidemos que es quien manda aquí, y la superior, que guarda las apariencias haciéndose pasar como protagonista de la función, la que lleva la voz cantante del asunto (y nunca mejor dicho). ¿Y de qué manera ocurre tal cosa? Pues de una manera muy sencilla. Vuelvo a poner el ejemplo de Bach:

Observémoslo de abajo a arriba y comprobaremos que conforme ascendemos por las líneas melódicas se produce un “adelgazamiento” en el tamaño de los valores de las notas: la voz inferior, el bajo, ocupa la totalidad del compás: tres partes; la voz siguiente, dos, y la siguiente tan sólo una. En conclusión, Bach está representando gráficamente un pasillo o una escalera que pone en conexión las mencionadas voces protagonistas y el interés puesto en relacionarlas se debe a que ambas comparten material temático. Si examinamos el diseño de la melodía en el primer compás descubrimos, tras la hojarasca de la ornamentación, que está compuesta exclusivamente por las cuatro notas fundamentales del modelo, sol-fa-mi-re:

Quizá podemos apreciarlo mejor si tomamos la porción de música colocada entre paréntesis del siguiente ejemplo como una ornamentación de la nota sol principal y, por tanto, como algo accesorio. Entonces, esa primera nota queda unida al resto de la serie:

Pero la cosa no acaba aquí. Veamos ahora el segundo compás y descubriremos que la operación se repite (disimulada tras un hábil uso de la ornamentación) a la octava inferior:

Es sólo una muestra, la punta del iceberg, de un trabajo de elaboración temática que se prolonga sin descanso a lo largo de toda la pieza y que demuestra que, más allá de la dependencia natural de la melodía respecto al bajo que este tipo de estructura musical impone, Bach refuerza dichos vínculos dándonos a entender que aquélla es fruto, resultado, descendiente directo de éste. Que Bach inicie la exploración de las posibilidades que ofrece el bajo antes de comenzar la serie de variaciones resulta, como ya he indicado antes, muy llamativo y nos indica la enorme riqueza del pensamiento musical bachiano y el perfecto acomodo que dicho pensamiento ha encontrado en una estructura de 8 notas que, ya desde el comienzo, da mucho para hablar desde diversos enfoques. Muchas preguntas quedan en el aire y muchos post en el tintero como, por ejemplo, dar respuesta a cuestiones como: ¿qué ocurre tras el compás 8, cuando el tema del bajo concluye, dado que el Aria se prolonga durante 32 compases? ¿Están también relacionados esos compases con los 8 principales? ¿De qué forma lo están y, lo que es más interesante, por qué la necesidad de esa expansión? Esa diversidad, la acumulación de hallazgos desde cualquier punto de vista con el que nos acerquemos al Aria y la perfecta cohesión resultante de todos ellos resulta sumamente estimulante. Bach es inagotable.

10 pensamientos en “Elaboración

  1. Antonio Bricio-Hernández

    Estimado emejota:

    Ayer, en plática de cafecito, explicaba a Diana las maravillas que ha hecho Bach con esas famosas 8 notas.

    El ejemplo con la Chaconna siempre me ha hecho caer de rodillas: ¿Cómo es posible tanta belleza, fundada en tan humildes notas?

    Estoy pensando ahora en los 14 cánones enigmáticos sobre ‘esas’ 8 famosas notas.

    Hermoso post, Mariano.

  2. emejota

    Estimado Antonio:

    El tardío (y casual) descubrimiento de los 14 cánones a mitades de los 70 nos proporcionó algo que trasciende la condición de “apéndice” de las Goldberg, como muchos musicólogos los consideraron por aquel entonces. No sólo son el complemento que redondea la obra sino que son Bach en estado puro: la máxima concentración y proyección de ideas con la menor materia posible a través de una sistemática exploración de sus posibilidades, que es una cualidad a la que Bach se entrega en sus últimos días, como si hubiera alcanzado la esencia de las cosas desprendiéndolas de todo lo accesorio. Es talento destilado, la quintaesencia del espíritu bachiano (y en mi modesta opinión, uno de sus grandes logros) Territorio infinito.

    Gracias, Antonio, y un abrazo

  3. Ferre

    Estamos de enhorabuena. Una buena noticia el que de vez en cuando publiques en el blog tus apuntes y similares, fruto de la experiencia y ajustados para hacer más fácil la comprensión de los conceptos más importantes e interesantes de las obras y de la música en general. Más aprenderemos (yo seguro). Prometo asistir a las clases puntualmente. E incluso portarme relativamente bien :-P

    Oye, Emejota, eso sí, no te fíes de la estabilidad de internet… haz copias de suguridad de la base de datos del blog, si puedes (yo las hago), porque conozco algún caso en que un día algún servidor le hizo la faena a un bloguero y recuperar los post fue toda una odisea… Y estos post hay que conservarlos como oro en paño, que en la web andamos muy escasos de explicaciones musicales de este nivel.

  4. emejota

    Me vas a sacar los colores, Ferre…

    Pero también me has metido el miedo en el cuerpo. Me compré el disco duro portátil porque me decían los técnicos: ojo con la conservación de los cd´s-dvd´s grabables; ya me han dicho que ojo con confiar todos los secretos al disco duro portátil (no sé si porque es chismoso o qué) y ahora me vienes tú, que te tengo como hombre sensato, diciéndome que ojo con la base de datos del blog! Lo peor de todo es que el sitio más inseguro del mundo para mí es tenerlo en carpetas “físicas” porque soy un desastre. En fin, ya me veo duplicándolo, qué digo, triplicándolo en todos los formatos posibles…

    Volviendo al tema musical, yo publicaría con más frecuencia sobre estas cosas, principalmente porque es a lo que me dedico gran parte de mi tiempo y es lo que me apasiona pero así como hay quien los recibe con agrado no falta quien ya me ha dicho que qué miedo y qué rollos, que a ver si vuelvo a escribir de trenes :) Para gustos, colores…

    He llegado a valorar abrir un blog especificamente para temas musicales pero esta fórmula de variar (variaciones!), esta “ensalada” de diversos ingredientes que es “La Idea del Norte” me gusta así porque así soy yo.

    Puedes portarte como quieras :) Es muy interesante debatir contigo sobre todo cuando te sale el “punto Hindemith”, lo que pasa es que luego me sale a mí el “punto Duende” y se acaba el debate (a los hechos pasados me remito) Ay, hombre de poca fe…

    Un abrazo

  5. Ferre

    Esta vez me ha salido el punto Lobisome, por eso de meter miedo, digo yo. Está bien lo de terner los datos duplicados, triplicados y cuadriplicados, si hace falta, auqnue yo me refiero al propio blog, los propios posts. Yo, por ejemplo, me creo un archivo de texto desde la propia herramienta de gestión de base de datos de mi propio dominio que permitiría reconstruir todas las tablas y los datos que contenían… para que los posts aparecieran tal y como eran. (Seguroq ue luego no es tan sencillo, pero espero no tener la oportunidad de averiguarlo).

    Además, por supuesto, guardo por triplicado el directorio del servidor, con su estructura, para tener todos los archivos de configuración al día y, por supuesto, las imágenes y los archivos de audio. A lo mejor soy muy exagerado… pero sólo de pensar que el servidor se vaya al garete y no puedan meter la copia de seguridad de ellos, me entra tembleque, que ya son muchos meses de curre en el blog.

    Y de tus posts explicativos, hombre, sí, mejor varia (o diferencia)… pero no dejes de poner alguno de estos de vez en cuando, que yo creo que incluso los que no lleguen a esas honduras (y seguro que nos pasará a todos alguna vez), yo creo que parte de la idea se capta por los ejemplos y por las propias palabras utilizadas en la explicación.

    Desde el PDR (Partido Radical Hindemitha), se le saluda.

  6. emejota

    Yo es que de siglas no controlo mucho, soy más de bajo cifrado, que son siglas de otro siglo :)

    Me tengo que afiliar a alguna.

    Un abrazo

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