Dedicatoria 24 enero, 2006
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Varios , 1 comentario , trackbackA Patricia, azul y naranja.

Aventura 24 enero, 2006
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Música , 4 comentarios , trackbackEstoy atravesando lo que los médicos denominan un rebrote de mi artropatÃa, que es algo asà como un repunte periódico de duración variable dispuesto en una gráfica imaginaria. La medicación consigue convertir el dolor en un barrunto difuso de ruido lejano, apenas perceptible, pero no puede evitar los efectos colaterales, a saber: insomnio, apatÃa y falta de apetito, principalmente. Afrontar de esta manera el primer capÃtulo del serial Gould, que tendrá lugar dentro de algo menos de tres horas, puede parecer tarea algo complicada, porque uno no está “bien temperado”, digámoslo en clave de sol. Pero, aunque ciertamente uno desearÃa que las circunstancias fueran otras (para qué nos vamos a engañar), no es menos cierto que tengo curiosidad por saber qué pasa, como si fuera espectador de mà mismo.
Y es que en ocasiones asà suelen suceder dos cosas: o te ciñes al guión, agarrándote a las páginas y siguiendo el curso de las palabras obedientemente o todo lo contrario, tomando la iniciativa dejándote llevar por el instante y convirtiendo lo que deberÃa ser una recreación en una improvisación creativa. Cuando de experiencias con un componente “emocional” se trata, como es el caso de “La Idea del Norte”, me suele pasar algo asÃ, que lejos de distanciarme del asunto ciñéndome de manera aséptica a hacer caso de las instrucciones de uso, lo afronto de una manera que no sé si calificar de más intensa o, simplemente, diferente. No lo sé calificar porque creo que es algo instintivo pero sé que ocurre. Ha ocurrido. Es como si hablaras desde más adentro o como si en vez de señalar con el dedo ese Norte anÃmico al que nos dirigimos ya estuvieras allÃ, esperándolos. Lo único que puede pasar es que me haga un lÃo con los archivos de audio y vÃdeo que llevo en el portátil pero no pasa nada. Antes sà que era motivo para hacerme perder el compás, mirar la pantalla del ordenador y ver que lo que allà aparecÃa me resultaba extraño, como si perteneciera a otra charla, y esa extrañeza me hacÃa perder el hilo y me obligaba a encontrarlo entre los papeles. Pero ahora ya no pasa eso (la experiencia sirve para algo).
Hoy empieza la tercera expedición que nos conducirá en tres etapas a “La Idea del Norte”. Para ellos será algo nuevo pero para mÃ, esta vez, también. Lo sé y lo afronto con tanta curiosidad como serenidad. En momentos asÃ, me encuentro a mà mismo, me reconozco y eso es todo lo que necesito para salir al encuentro de los otros e iniciar la aventura. Pensarás que vaya tÃo más raro. ¿Acaso no te habÃas dado cuenta todavÃa?