Comunicado 9 diciembre, 2005
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Varios , 2 comentarios , trackbackNo por esperada, la noticia nos ha caÃdo como un jarro de agua frÃa a los dvd-adictos. Se acabó el chollo. La cibertienda canadiense dvdsoon cambia de dueños y los nuevos dueños cierran el grifo. Nos han mandado un comunicado vÃa e-mail diciendo eso mismo pero en inglés y con el tono adecuado a las circunstancias: se acabó. Se acabaron esos precios increÃbles, esos descuentos que te hacÃan pensar que algún error se habrÃa deslizado en la pantalla, que no era posible, se acabó eso de los gastos de envÃo gratuÃtos; en fin: que se acabó.
El apogeo de la tienda fue en estas mismas fechas el año pasado, cuando se sacaron de la manga el invento de la “fidelity-card”, una tarjeta virtual que, durante unas semanas, añadÃa el 40 por ciento de descuento (sÃ, no es un error, el 40 por ciento) a la ya de por sà descontada lista de precios. Por los foros corrió la noticia como la pólvora y fuimos legión los que nos gastamos los cuartos, los medios y los enteros. En mi caso, estuve recibiendo paquetitos hasta la primavera (el retraso fue monumental, dada la avalancha de pedidos) Pero la espera merecÃa la pena: dvds dobles de Deutsche Grammophon de novedad a 8 euros puestos en casa difÃcilmente se volverán a encontrar, y pagar por packs lo que aquà desembolsas por un único dvd tampoco. Asà que hubo que hacer sitio en la estanterÃa para los packs de cine negro y gangsters de la Warner, o los musicales de la Metro, o las ediciones Griffith, Scorsese y Allen, o las alucinantes ediciones de la exquisita Criterion Collection (ese cofre Antoine Doinel, ese “Fanny y Alexander” de 5 discos…), las novedosas series de tv de la HBO, las series mÃticas (“Doctor en Alaska”, “La Familia Munster”), los “Disney Treasures” para coleccionista, con su lata de metal reminiscencia de celuloide añejo, o las impagables integrales de las series de la Hanna-Barbera (de “Los Picapiedra” a “Los Supersónicos” pasando por los “Autos Locos”). Y tantas otras cosas que, para colmo, en muchas ocasiones no llegaron a salir aquà o bien llegaron habiéndose dejado algún disco de extras por el camino…
Pues se acabó. Algunos ya habÃamos abandonado el barco cuando vimos que los motores hacÃan un ruÃdo raro pero aunque nos ha cogido en el bote salvavidas y con el chaleco puesto la noticia no ha dejado de afectarnos igual. Nos dicen que se van, que dejan la empresa en otras manos y que esas manos, por lo visto, no piensan seguir el mismo rumbo ni muertos, que las cuentas no les salen. En un momento de dramatismo literario afirman incluso que suspenden los pedidos, devoluciones y saldos de crédito pendientes (por eso digo lo del chaleco salvavidas, afortunados hemos sido, los otros supongo que tocarán las teclas necesarias a nivel jurÃdico para intentar recuperar al menos el dinero invertido).
Mal acostumbrados como estábamos, cualquier otra oferta proveniente de otro sitio nos parecerá, a partir de ahora, escandalosamente cara. Pero me temo que tendremos que ir haciéndonos, poco a poco, a la idea. A lo mejor asà hasta nos contenemos y todo. (Nótese aquà un suspiro de resignación) Fue bonito mientras duró. Siempre nos quedará Amazon…