Archivo por días: 7 diciembre, 2005

Comentario

Tiene escrito Manuel Vicent que “para que el universo quepa en una columna de 66 líneas a 30 espacios es necesario desechar lo que sobra: planetas, estrellas, galaxias, el vacío que existe entre ellas con su silencio de piedra pómez”. Pues que se lo digan al profesor de literatura de mi alumno Daniel porque no se ha debido enterar de esta lección de economía poética. Resulta que les ha puesto en un examen de comentario de texto en el Instituto una columna de Vicent pero el tío la ha transcrito poniendo puntos y aparte porque, al parecer, “así está mejor”. Lo que hay que oir. ¿Y qué pasa con el ritmo interno, con la cadencia, con la melodía? Porque en las columnas de Vicent importa tanto el cómo como el qué y me da que la conciliación armoniosa entre lo dicho y el decir es un arte escurridizo y el esfuerzo y el empeño puesto en ello, semana tras semana, tendrá algún sentido, digo yo.

Hay profesores que tienen la cabeza tan abarrotada de teorías e instrucciones adecuadas de uso que no tienen otro remedio, al parecer, que colocar la sensibilidad en los pies. ¿No tiene la universidad mecanismos de detección, un filtro, qué se yo, algo que alerte ante estas cosas antes de darle el título a alguien que sabrá mucho de cortezas verbales pero poco de certezas emocionales? A mí estas cosas me inquietan bastante y, la verdad, no me he podido resistir a decirle a Daniel: “yo que tú lo dejaba en blanco” pero se ha echado a reir. “¿Cómo voy a dejar en blanco el examen, hombre?”. Pues para protestar, coño. “Ya, pero si hago eso me suspende” Yo le he respondido que eso no importa, porque antes ya le hemos suspendido nosotros a él.