Archivo por días: 2 diciembre, 2005

Inocencia

Una alegría. Esta mañana, el cartero me ha entregado en mano el sobrecito acolchado en cuyo interior venía la ansiada copia en dvd de “The innocents” (“Suspense”, 1961), la obra maestra de Jack Clayton basada en el relato de fantasmas “Otra vuelta de tuerca” de Henry James con la mano de Truman Capote en la adaptación a la pantalla. Viene en primoroso formato panorámico con mejora anamórfica. Es una de mis películas imprescindibles y más queridas.

¿Son esos niños tan inocentes como aparentan o el mal habita en la mente de la puritana institutriz (genial Deborah Kerr) en forma de temores infundados que sólo ven corrupción en el corazón de los inocentes? Se podría escribir un blog entero lleno de posts acerca de cada detalle, hallazgo y emoción que esconde esta joya del cine rodada en un vibrante y espectral blanco y negro donde la ambigüedad intimida al espectador sumiéndole en un profundo trance a lo largo de 100 minutos.

Por ejemplo, el comienzo

La sala queda a oscuras. Y entonces surge esta melancólica canción, delicadamente modal, que marca el compás del hechizo: “…cuántas veces, mi amado y yo, nos sentamos bajo el sauce llorón. Pero ahora me he quedado sola…”. Lo que sobrecoge es que durante 48 interminables segundos la pantalla también está en negro, y sólo cuando la melodía se acerca a su suspiro final, en una preciosa coda, (“viejo sauce, me muero; viejo sacuce, me muero”) se materializa suavemente el emblema de la 20th Century Fox obrándose el encantamiento.

“O Willow Waly” (Georges Auric) 1´10 seg. 820k (mp3)