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Travesía 8 noviembre, 2005

Escrito por emejota en : Asuntos propios, Glenn Gould, Música

Glenn Gould

Dice Mari que debo estar preparando algo gordo porque me he dejado barba de 3 días y, por lo visto, ha observado que eso sucede cuando estoy muy enfrascado en algo importante. Sigo con Gould. Me encuentro en el espacio que separa estas dos imágenes en el que cabe toda una vida y desde donde observo la evolución que convierte al chaval impetuoso de la derecha en el hombre sereno de la izquierda. Mientras voy atando cabos, ambos tocan lo mismo, pero lo que suena es diferente. Es el precio a pagar por hacer la travesía al Norte.

A veces me sorprende la rapidez con la que fluye el trabajo y otras me atasco. Unas veces escribo con una regocijante sensación de satisfacción que se desvanece cuando releo lo escrito. Anoto, corrijo, suprimo y despejo espacio para nuevas ideas que surjen súbitamente. Ya no recuerdo cuándo conseguí salir de la foto de la derecha. Hoy me he enfadado una vez con él y dos conmigo mismo pero a media tarde hemos alcanzado un acuerdo que espero mantener un tiempo razonable que me permita, al menos, ir acercándome a las puertas de la foto de la izquierda y empezar a respirar tranquilo. Ya falta menos. Sigo encontrando sorpresas, detalles en los que no había reparado. Mari ha reparado que algo debo tener entre manos cuando llevo tres días sin afeitarme. Le he dicho que a ver mañana.

Comentarios»

1. Anonymous - 9 noviembre, 2005

Hola Emejota:

Permiteme que hable en voz alta, me siento sumida en una enorme tristeza,bueno creo que tengo una dia gris, intenta salir el sol pero la luz no termina de asomar a un dia luminoso, nose si a ti te ha ocurrido alguna vez, siento que debo dar un giro importante en mi vida, tomar deciones dolorosas x q de lo contrario siento morirme lentamente, pero las fuerzas me fallan, las dificultades se agolpan.

Estoy cansada del inmovilismo que me rodea, estoy agotada por luchar en silenciom, estoy inmersa en un proyecto sin futuro.

Siento que la risa se ha desdibujado de mi rostro, y he dejado de creer en las promesas imcumplidas.

En fin que complicada es esta vida, o como complicamos la existencia del hombre, que mas da!!!.

Gracias x escucharme, y te recuerdo que me debes un titulo luminoso, de nuevo la lectura seleccionada no es la mas apropiada

Cha

2. emejota - 9 noviembre, 2005

¿A quién no nos ha ocurrido alguna vez? Entre mis amigos hay quien me dice que valdría para psicólogo, cosa que me espanta, por cierto. Creo que no soy buen consejero por la sencilla razón de que sé que cuando uno está sumido en la oscuridad o metido en un agujero no ve, no escucha; o ve y escucha lo que quiere oir, que no siempre es lo correcto.
Si lo que te ocurre pende de una decisión, tómala, aunque te cueste. Quizá deberías reflexionar sobre el hecho de que existen problemas para los que, desgraciadamente, ni siquiera existe decisión. No quiero ponerme dramático, nada más lejos de mi intención. Pero permíteme tomarme la confianza de preguntarte: ¿tienes salud? Si la respuesta no es negativa, créeme, lo demás no importa. Te lo dice alguien que lo daría todo por disponer de esas 5 letras lo cual no quiere decir que todos mis días sean nublados, faltaría más.

Otra cosa. Es curioso que escribas ésto en un post que habla de Gould, porque estoy convencido que fue un ser que consiguió transmutar en luz creativa una oscuridad que no estaba en el día, sino que llevaba dentro, desde chico. Claro que no sabemos a qué precio lo consiguió… Como le dije una vez a Gabriela, nada es fácil. Pero no imposible.

Un saludo.

PD: he pensado esta noche en libros luminosos pero me ha asaltado una duda: ¿son luminosos los libros o los iluminamos nosotros? Ante la duda, yo, si tuviera 53 minutos para gastar, reelería El Principito (aunque conozco gente a la que le pone muy triste)

3. Anonymous - 9 noviembre, 2005

Holaa!!!

Te reto a que pienses esta noche un poquito mas, el Principito, es un recuerdo del desasosiego que hoy invade mi vida. Aveces las relaciones comienzan con el regalo del Principito y terminan con el desequilibrio.

Asi que porfavor, un segundo esfuerzoooo jajajaj

Si tengo salud, se que hablarte a ti de mis problemas es un poco absurdo, tendriamos que estar felicines uniamente porque nada fisico nos impide hacer las cosas mas senciallas LOSIENTO

Pero de todos modos Gracias

4. Gabriela - 9 noviembre, 2005

Buenas tardes, emejota.
Con tu post no he estado muy de acuerdo todo el día. Porque no sé si tienes razón en el sentido de observar que hay una evolución (voy a ser precisa), desde la
impetuosidad de la juventud hasta la serenidad o sabiduría de la
madurez, como dices. Si te fijas en las imágenes que nos muestras, yo lo que veo es un hombre cada vez más cerrado y apartado. Haciendo ese ovillo característico entre la música y él, pero más todavía. Y lo que no sé es si eso es un triunfo o un fracaso. En cuanto a la música, no sé cuál es ‘mejor’ de las versiones, si la primera o la última. Yo creo que son dos formas distintas de aproximación o de lectura, pero
no necesariamente en progresión. Porque no creo que la edad o la
experiencia ‘mejoren’ a la persona: puede que sí mejore lo mejor, pero lo peor, ciertamente, empeora. Fijándome solamente en las imágenes que pones, diría: ese hombre está mucho más solo en la de la madurez. Más cerrado a los otros y tal vez las toca más lento, pero está más desesperado: es casi feto. Casi vuelve a ser ‘cosa’ en útero. Así, probablemente, triunfe la música, pero no él. Hay algo vampírico. Yno se sabe si él es el vampiro o es la música quien le ha bebido la sangre a él. Pero que arranca algo de sí mismo, sí. ¿quién, él, la música? No sé. Tú eres el especialista.
Un beso.

5. emejota - 9 noviembre, 2005

Querida Gabriela: utilizo el término “evolución” en un sentido de transformación, que no quiere decir ni a mejor ni a peor. Simplemente transformación. Sí, me fijé hace muchos años en esas
imágenes y veo lo mismo que tú: una transformación.

En cuanto a la música, no creo que haya una versión mejor que la otra: cada una es la que tiene que ser en su momento, son instantáneas de un tiempo, de una forma de estar y de ser. Lo más inteligente que he escuchado sobre el “cambio” entre las dos imágenes lo dijo alguien al comentar que caíamos en un error al utilizar el “más”: más maduro, más aislado… Él decía que la clave está en el “menos”. Y si lo piensas, creo que tiene razón. Menos ruido, menos luz, menos ornamentos, menos repeticiones, menos velocidad, menos él.

Por otro lado, y como siempre, das en el clavo (por algo te voy a citar en el curso Gould):
la razón de ser de La Idea del Norte (la suya, no el blog) era conseguir alcanzar ese espacio cerrado y apartado que dices.

Un beso

6. Gabriela - 9 noviembre, 2005

Sí, él como médium. Esto ya me gusta más.