Viento

Hoy sopla viento fuerte del Norte, el mismo que sopla en el interior de esta fotografía que tanto me intriga. A primera vista, yo diría que el rostro que emerge de la penumbra del eclipse es el de Marta atravesando el puente que yo transito todas las mañanas en mi paseo diario, pero para el ojo de la cámara, que mira la escena con color de futuro, quien se acerca es el robot receptor PT6HV llevando en su mano derecha la información que sustrae clandestinamente de grandes empresas.

Sucede en el cortometraje “Viento”, de Julio Mazarico, a quien también creo reconocer en otro momento de la historia aunque cuando habla lo hace con la voz de Javier, que es quien da las noticias de la radio a las 2 mientras estoy comiendo en la cocina. Dí que todo dura 3 minutos, que si no iría de sobresalto en sobresalto. Lo que me descoloca es que durante ese tiempo, te lo crees, aunque reconozcas un gesto familiar, una localización cotidiana. Al otro lado del espejo pasan cosas muy raras.

Cuando este androide queda expuesto a ráfagas fuertes de viento, empieza a manifestar actitudes extrañas más cercanas a las imperfectas maneras analógicas que a la aséptica disciplina digital. Hay que hacer algo. Mientras tanto, la vemos atravesar el puente con la preciada mercancia dentro del sobre naranja ajena a que nuestros ojos se quedan prendados por la belleza de la composición: el movimiento ralentizado, el gesto sereno, la cámara flotando ingrávida en una atmósfera densa, el imponente y lento giro de las palas de los generadores eólicos al fondo y la música regulando la temperatura justa de la emoción.

Desde que ví esta imagen por primera vez, atravesar cada mañana el puente se ha convertido para mí en una metáfora que es la travesía que conduce de la realidad a la ficción, de aquella niña Marta que venía a mis clases de solfeo a la hermosa silueta del sobre naranja a la que el viento hace sentir el cosquilleo del cortocircuito en su corazón de metacrilato. Por si acaso, en los días de viento, como hoy, cruzo el puente con la esperanza secreta de encontrármela.

8 pensamientos en “Viento

  1. Gabriela

    Sí, lo he buscado. Es precioso, interesante. Por cierto ¿qué puente? ¿dónde estáis? Me he levantado curiosa y preguntona.
    Un saludo al cineasta y al transmisor de infor (léase, emejota).

  2. Rachel

    Acabo de ver “Viento”… Sensación etérea, frágil a pesar de la fuerza. Conjunción de tonos fríos y el sobre naranja… ralentizado, nebuloso…y la música como colchón de ideas. Imágenes repetidas…costumbres. Enhorabuena!

  3. emejota

    Hola Gabriela: ese puente separa una apacible urbanización de extramuros con el bullicio de la ciudad. El puente atraviesa las vías del ferrocarril. Marta tiene la suerte de vivir allí, yo soy del lado asfáltico.

    En cuanto a la pregunta de dónde estamos, estamos al sur de Navarra, a las orillas del río Ebro. Por aquí tenemos un fenómeno meteorológico local muy curioso: cuando se produce un desnivel de presión entre el cantábrico y el mediterráneo, el cauce del Ebro hace de pasillo de una corriente de viento Norte muy fuerte que, en cualquier época del año y en minutos, puede desplomar la temperatura hasta 15 grados. Exactamente igual a cuando se forma corriente en el pasillo de casa cuando hay varias ventanas abiertas. Ese viento se llama “cierzo”. Ha soplado con fuerza este fin de semana y una de las últimas veces propició este “Viento” que has podido ver.

    Un saludo

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