Viento 18 septiembre, 2005
Escrito por emejota en : Asuntos propios, Cine , 8 comentarios , trackback
Hoy sopla viento fuerte del Norte, el mismo que sopla en el interior de esta fotografÃa que tanto me intriga. A primera vista, yo dirÃa que el rostro que emerge de la penumbra del eclipse es el de Marta atravesando el puente que yo transito todas las mañanas en mi paseo diario, pero para el ojo de la cámara, que mira la escena con color de futuro, quien se acerca es el robot receptor PT6HV llevando en su mano derecha la información que sustrae clandestinamente de grandes empresas.
Sucede en el cortometraje “Viento”, de Julio Mazarico, a quien también creo reconocer en otro momento de la historia aunque cuando habla lo hace con la voz de Javier, que es quien da las noticias de la radio a las 2 mientras estoy comiendo en la cocina. Dà que todo dura 3 minutos, que si no irÃa de sobresalto en sobresalto. Lo que me descoloca es que durante ese tiempo, te lo crees, aunque reconozcas un gesto familiar, una localización cotidiana. Al otro lado del espejo pasan cosas muy raras.
Cuando este androide queda expuesto a ráfagas fuertes de viento, empieza a manifestar actitudes extrañas más cercanas a las imperfectas maneras analógicas que a la aséptica disciplina digital. Hay que hacer algo. Mientras tanto, la vemos atravesar el puente con la preciada mercancia dentro del sobre naranja ajena a que nuestros ojos se quedan prendados por la belleza de la composición: el movimiento ralentizado, el gesto sereno, la cámara flotando ingrávida en una atmósfera densa, el imponente y lento giro de las palas de los generadores eólicos al fondo y la música regulando la temperatura justa de la emoción.
Desde que và esta imagen por primera vez, atravesar cada mañana el puente se ha convertido para mà en una metáfora que es la travesÃa que conduce de la realidad a la ficción, de aquella niña Marta que venÃa a mis clases de solfeo a la hermosa silueta del sobre naranja a la que el viento hace sentir el cosquilleo del cortocircuito en su corazón de metacrilato. Por si acaso, en los dÃas de viento, como hoy, cruzo el puente con la esperanza secreta de encontrármela.