Archivo por días: 5 julio, 2005

Nocturno

Uno de esos misteriosos azares del destino quiso que la otra noche, de madrugada insomne, me asomara a uno de tantos directorios de blogs y, entre todos los que había allí listados, decidiera adentrarme en uno. Era un sitio extraño de un tipo que se denominaba “anónimo”. En su empeño por serlo no había señal de perfil alguno; ningún nombre, dirección, fecha o pista. Ningún dato. El blog resultaba además muy austero y no se permitía una alegría tipográfica o alivio cromático, ni siquiera el reconfortante gesto estético de un párrafo justificado (reconfortante por gesto, que los párrafos justificados a veces me dan frío). Pero el tipo escribía muy bien y abordaba de manera lúcida una tarea de instrospección con ese tono de verdad y de intensidad que se da en las conversaciones íntimas a media voz. Fuera de aquellos monólogos absorventes, ni un comentario, ni un enlace. Nada. La lectura me atrapó, así que decidí apuntar la dirección de ese lugar solitario y regresar.

A la noche siguiente, volví. Para mi sorpresa, me encontré las luces apagadas y las persianas echadas hasta abajo. No quedaba rastro de los textos que había leído apenas 24 horas antes y los archivos habían sido borrados. En su lugar aparecía una escueta frase clavada en la pared que decía así:

“Este blog ha cerrado por haber dejado de ser anónimo”.

Me quedé perplejo y conmovido.

Ahora me siento culpable.