Pulsación 20 junio, 2005
Escrito por emejota en : Música , 5 comentarios , trackback
Dice Charles Rosen -tan agudo como siempre- que la disposición tradicional del teclado en teclas blancas y negras ha influÃdo en el desarrollo de la historia de la armonÃa dado que la mayorÃa de los compositores han utilizado el piano para componer. La observación -y su posterior argumentación- me ha llamado mucho la atención.Rosen nos invita a que echemos un vistazo al repertorio para darnos cuenta de que el teclado parece estar más capacitado para la música escrita hasta un cierto momento -mitad del siglo XIX, aproximadamente- y a partir de entonces parece volverse más “incómodo”. La mayorÃa de las obras hasta finales del siglo XVIII comienzan con tonalidades que utilizan principalmente teclas blancas; hace falta adentrarse en ellas y alcanzar las secciones modulatorias o de desarrollo para encontrar una topografÃa más abrupta. Y aún va más lejos: “Tocando una melodÃa en Do Mayor se tiene en las manos una sensación muy diferente de si se toca en Fa sostenido Mayor. Estamos fÃsicamente en un mundo diferente”.
Esto es especialmente interesante porque, de esta manera, Rosen amplÃa el papel de la modulación como elemento de tensión dramática hasta alcanzar el ámbito de lo tangible: la tensión armónica propia del desarrollo modulatorio -el nudo argumental de las obras, para que nos entendamos- no sólo es percibida por el oÃdo sino también por los tendones y los músculos de las manos del intérprete. “Esto representa la edad clásica dorada de la música para piano occidental, cuando la concepción, la escucha y la pulsación cooperan todas conjuntamente. La sÃntesis de la experiencia táctil, auditiva e intelectual serÃa difÃcil de repetir”.
Este me parece un asunto lo suficientemente atractivo como para volver a él en el futuro.